
Una escuela segura es una escuela que goza de un alto índice de bienestar. Si esto sucede es porque se trabaja a fondo la prevención de accidentes y enfermedades en la línea de la promoción de la salud.
Desde 1995 existe la Red Europea de Escuelas Promotoras de salud que, según su propia definición, "pretenden facilitar la adopción, para toda la comunidad educativa, de estilos de vida saludables en un ambiente favorable a la salud. Plantean las posibilidades que tienen los centros educativos de instaurar un entorno físico y psicosocial saludable y seguro".
Para promover un ambiente seguro, es necesario velar por una buena prevención de accidentes y contagio de enfermedades. Desde este punto de vista, es necesario considerar diferentes aspectos:
- Seguridad e higiene que ofrece la escuela como edificio (fachada,
ventanas, puertas, escaleras...), como instalaciones (calefacción,
electricidad, agua...) y como contenido en general (muebles...).
- Seguridad e higiene que ofrecen los otros centros que utilizamos
cuando hacemos salidas escolares: edificio, instalaciones y contenido
en general.
- Seguridad que ofrece el entorno escolar: transporte, momentos de entrada y salida del centro y estancias fuera de la escuela.
- La manera de desarrollarse la vida dentro de la escuela, tanto en
lo que se refiere a los alumnos, como a los maestros, al PAS, como a
cualquier otra persona (padres, otros profesionales) que tienen
relación:
- Uso correcto de los espacios, de los productos y de los
materiales en la realización de las diferentes actividades: educativas,
de formación, de mantenimiento... que se realizan.
- Aspectos ergonómicos o de confort: mobiliario adecuado a
cada uso específico, espacios suficientes y adecuados a las diferentes
actividades, decoración agradable, niveles de iluminación, acústica,
ventilación, temperatura... correctas, etc.
- Educación para la seguridad: comportamiento responsable
ante de situaciones de riesgo, saber cómo actuar en caso de posible
contagio de enfermedades, de accidentes, de incendio, realizar
simulacros de evacuación, saber cómo sentarse o situarse delante de un
aparato...
- Uso correcto de los espacios, de los productos y de los
materiales en la realización de las diferentes actividades: educativas,
de formación, de mantenimiento... que se realizan.
- Organización y gestión en relación al cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (1995).
- Responsables (Dirección, Delegados de Prevención de Riesgos Laborales, Comités de Seguridad y Salud, Técnicos...)
- Responsabilidades, o actividades propias, en relación a la
Prevención, Detección, Corrección y Mejora de la salud y la seguridad:
- Evaluación de Riesgos.
- Plan de Emergencia.
- Formación específica.
- Responsables (Dirección, Delegados de Prevención de Riesgos Laborales, Comités de Seguridad y Salud, Técnicos...)
Para conseguir una prevención eficaz en la escuela, es necesario incidir en los hábitos y en los estilos de vida de los miembros de la comunidad educativa. Por lo tanto, no podemos trabajar para la prevención si no lo hacemos desde la perspectiva de la promoción de la salud. Las escuelas promotoras de la salud, en el ámbito de la seguridad, tienen en cuenta:
- Estilos de vida y hábitos saludables para ser personas
"seguras" (evitar los accidentes, autoprotegerse y proteger a los
otros, estilo saludable de alimentación, higiene...).
- Creación de un ambiente psicosocial seguro. Se tiene en cuenta
el bienestar psicosocial de todos los miembros de la comunidad
educativa (alumnos, profesores, personal de administración y servicios,
padres).
- Compromiso de toda la comunidad educativa para que la escuela sea siempre un lugar seguro y saludable, lo que comporta:
- Compartir las finalidades de un proyecto educativo.
- Promover actividades estimulantes que impliquen a la comunidad educativa y también al entorno social de la escuela.
- Mantenerse receptivo a nuevos planteamientos a nivel de seguridad, de hábitos...
- Cada uno, individual y colectivamente, informar de los
elementos de riesgo o acciones de riesgo que se observen en la vida
escolar.
- Ser coherentes entre lo que se propone y lo que se hace (como
ejemplo, no tiene sentido si lo que se enseña en las aulas, el
profesorado no lo practica).
- Formación a todos los niveles a los directivos, profesorado, alumnos, padres y personal de administración y servicios.
- Realizar un seguimiento y evaluación constante de la vida del centro.
- Compartir las finalidades de un proyecto educativo.
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